
Julio Anselmo Toc
Julio Anselmo Toc, es un defensor de derechos humanos indígena Maya Q’eqchi’, originario de El Estor, Izabal, Guatemala. Ha impulsado la defensa de la Madre Tierra, del territorio y de los pueblos indígenas. Es vicepresidente de la Gremial de Pescadores Artesanales de El Estor. Esta asociación aglutina cuatro asociaciones de pescadores artesanales incluyendo el área sur, del municipio y la cuenca del Polochic. En conjunto con otras organizaciones locales, la Gremial busca la protección de las comunidades Maya Q’eqchi’en El Estor, Izabal de la contaminación que proviene de las actividades mineras en la región que podrían afectar sus tierras y poner en peligro sus formas de vida.
La asociación es parte de la resistencia en contra de la explotación minera en Izabal, un movimiento organizado por el Consejo Ancestral Maya Q’eqchi, comunidades Q’eqchi’ y pescadores de El Estor y otras municipalidades aledañas en respuesta a la continúa violencia que enfrentan las comunidades en sus territorios. El movimiento busca defender el territorio y proteger el Lago Izabal de las numerosas violaciones de derechos humanos resultado de las actividades mineras de la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN), Compañía Procesadora de Níquel de Izabal (PRONICO) y de Fenix Nickel Co (que tiene principalmente capital de Estados Unidos a través de la filial suiza Solway Investment Group).
Actualmente, se están otorgando dos licencias mineras más en el territorio de El Estor. Las comunidades han denunciado que las empresas adquirieron previamente las tierras y el área que rodea sus proyectos mineros mediante procesos históricamente vinculados a graves violaciones de los derechos humanos contra el pueblo Maya Q'eqchi'. Estas violaciones han sido bien documentadas, sin embargo, se le ha otorgado a las empresas licencias de exportación y explotación a través de los años sin llevar a cabo una adecuada consulta previa, libre e informada con las comunidades afectadas. Julio Anselmo Toc ha sido un actor clave en denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas por estas empresas en contra de los pueblos indígenas Q’eqchi’ y en la promoción del respeto y garantía a la consulta previa, libre e informada de las comunidades Maya Q’eqchi’ frente a la aprobación de las licencias mineras en sus territorios.
