El último ataque de Israel contra la Global Sumud Flotilla constituye otra violación del derecho internacional
Front Line Defenders condena firmemente la interceptación militar por parte de las fuerzas navales israelíes de la pacífica Global Sumud Flotilla (GSF), que tuvo lugar en aguas internacionales en la tarde del 18 de mayo de 2026, a aproximadamente 250 millas náuticas (450 kilómetros) de la costa de Gaza.
La Global Sumud Flotilla (GSF) es una flota coordinada, independiente y no violenta compuesta en su mayoría por pequeñas embarcaciones que navegan desde puertos de todo el Mediterráneo hacia Gaza. Su misión es desafiar el bloqueo impuesto a Gaza y establecer un corredor humanitario para la población civil en medio del agravamiento de la crisis humanitaria. Entre los miembros de la tripulación se encuentran defensores y defensoras internacionales de derechos humanos, personal médico, periodistas, voluntarios y voluntarias humanitarios y activistas solidarios de varios países.
El 14 de mayo de 2026, la flotilla partió de Marmaris, Turquía, compuesta por 54 embarcaciones civiles. El 18 de mayo de 2026, los informes indicaban que las fuerzas israelíes habían interceptado varias embarcaciones y detenido a sus tripulantes. En el momento de la publicación, hay poca información sobre el paradero, la situación jurídica y el estado de salud de las personas detenidas. Los medios de comunicación israelíes y las declaraciones oficiales emitidas antes de la interceptación anunciaron planes para confiscar las embarcaciones y trasladar a las personas participantes a centros de detención a su llegada al puerto de Ashdod.
Esta intervención sucede a otra operación similar llevada a cabo el 30 de abril de 2026, cuando las fuerzas navales israelíes interceptaron varias embarcaciones de la flotilla cerca de Creta, Grecia, que transportaban a aproximadamente 175 activistas. Si bien la mayoría de ellas fueron puestas en libertad, los activistas Thiago Ávila y Saif Abukeshek permanecieron detenidos en régimen de incomunicación durante dos días antes de ser trasladados al centro de detención israelí de Shikma, en Ashkelon. El 5 de mayo de 2026, un tribunal de primera instancia israelí prorrogó su detención seis días más, basándose en parte en pruebas secretas no reveladas a los activistas ni a sus abogados. El tribunal también aprobó el periodo completo de interrogatorio solicitado por las autoridades sin imponer limitaciones a las condiciones de detención. Ambos activistas fueron puestos en libertad y deportados el 10 de mayo de 2026.
Varios activistas que fueron detenidos durante la interceptación del 30 de abril de 2026 denunciaron haber sufrido violencia física y malos tratos durante su detención, y necesitaron atención médica tras su puesta en libertad.
Front Line Defenders expresa su profunda preocupación por estas interceptaciones de misiones civiles pacíficas de solidaridad, así como por la detención e interrogatorio de los defensores de derechos humanos. La organización exige la liberación inmediata y segura de todos los defensores y defensoras de derechos humanos, agentes humanitarios y activistas solidarios del GSF detenidos, así como la devolución de todas las embarcaciones incautadas. Es imperativo que se conceda a las personas detenidas acceso inmediato a representación legal, atención médica y apoyo consular, y que se proteja plenamente su integridad física y psicológica. Además, Front Line Defenders insta a la comunidad internacional, en particular a los Estados miembros de la UE, a que intervengan con urgencia para garantizar la seguridad y la protección de todos los miembros del GSF, a que sigan de cerca la situación y a que velen por el cumplimiento del derecho internacional en materia de derechos humanos, humanitario y marítimo.

